Perfil de nuestro compromiso
5. Nos ocuparemos en la oración, en el estudio profundo y reverente de la Palabra de Dios, en la reflexión teológica contextual orientada en el marco de la misión integral. Todo este quehacer se efectúa considerando a la iglesia como lugar de nuestro desarrollo y al mundo como lugar de nuestra acción.
6. Nos hacemos eco de las Palabras del Señor en su envío a proclamar su Evangelio y hacer discípulos a todas las naciones, y no descansar en este propósito hasta que Su reinado alcance todos los confines de la tierra.
7. Nos comprometemos a encaminar nuestra espiritualidad hacia la incorporación del estilo de Jesús en amar, en educar, en servir, desarrollar una devoción personal, no individualista; en resumen, una búsqueda de Dios en comunidad y para construir comunidad.
8. Nos comprometemos a sujetarnos a la vida en comunidad, vivir con sencillez y esta opción hacerla de cara a la cultura que nos rodea. Ser una comunidad que acoge y se esmera en exteriorizar los valores cristianos a todos los que se relacionan con nuestra institución. Nuestro buen comportamiento y servicio en las iglesias es la mejor explicación de nuestra identidad y compromiso.
9. Nos comprometemos a desarrollar un carácter moral, cincelado por el Espíritu Santo, que refleje nuestra vocación y servicio, a partir de nuestra vida personal y las formas que adopta nuestra convivencia.
10. Nos comprometemos a guardar una vida santa, apartada de la corrupción del pecado, irreprensibles y excelentes, en todos nuestros compromisos dentro y fuera de nuestra institución.
11. Delegamos autoridad, de modo recíproco, entre los miembros de esta comunidad para animarnos y corregirnos fraternalmente, a fin de vivir la identidad y compromiso que demarcan nuestro perfil como institución.
12. Procuraremos mantener viva y enriquecer la herencia testimonial de quienes nos precedieron en esta comunidad, cuyos ejemplos tan cercanos a la santidad de la cruz, nos motivan en la afirmación de un estilo de vida consecuente con este compromiso cruciforme.
Dejamos en la capilla una cruz, hecha con madera de nuestra tierra, como símbolo de nuestro ser y quehacer como Seminario Teológico y muestra de un testimonio de inspiración y motivación para futuras generaciones. Amén.